Receta De Pluma Iberica En Salsa De Vino Tinto

Aprovecharemos que disponemos encendido el horno para cocinar al unísono las patatas asadas al romero, colocando estas, troceadas, en una fuente, con el caldo de la carne, y espolvoreadas con romero en polvo. En lo que se refiere a la salsa, mientras que se va haciendo l odemás en el horno, pondremos a reducir a fuego lento en un cazo una botella de vino tinto, hasta que su volumen ea un tercio del inicial. En la sartén rehogamos los frutos colorados, los pasamos por la batidora y los ubicamos y añadimos a la reducción de vino. Lo dejamos a fuego retardado, para que se incluyan los sabores, y lo apagamos. En cuanto a la salsa, mientras se va haciendo lo demás en el horno, ponemos a achicar a fuego lento en un cazo, una botella de vino tinto, hasta el momento en que su volumen sea una tercer parte del inicial.

Una vez cocidas, se pasan a una sartén donde poseemos ya caliente el aceite y se fríen hasta dorarlas por fuera. Consisten en trocear las patatas para llevar a cabo unas ali oli o unas bravas y cocerlas a lo largo de minutos. Agregamos entonces las 3-4 medidas de cuchara soperas de azúcar y proseguimos hirviendo, moviendo continuamente mientras que la salsa va espesando. Tomamos medio litro del caldo colado, lo pasamos a un cazo más pequeño y lo mantenemos en ebullición a fuego vivo para que reduzca hasta que quedan apenas 2 dedos de líquido. Hasta entonces y como hemos dicho, requerimos medio litro de caldo casero. El caldo puede ser de pollo, jamón, verduras… lo que tengamos en casa.

Packaging Extrem: Calidad Y Arte Para El Mejor Ibérico

Y agregamos el azúcar a fin de que se caramelice y realice una especie de mermelada.

El misterio ibérico con salsa de vino y frutos rojos está listo para comer. Como les decía en la receta de las carrilleras en salsa de verduras, la calidad de los elementos empleados, tiene muchísimo que ver con el resultado final. Afortunadamente, mi hermana que vive en Huelva me tiene bien proveído, y más en esta época, la mejor del año para comprar artículos de cerdo ibérico.

Historia Del Jamón Ibérico De Bellota

Cuando las presas están a punto, las cortamos en rodajas de medio centímetro, pero cuidando de sostener su forma para llevar a la mesa en una fuente bien presentadas. Recogemos los jugos que habrán soltado al cortarlas y los añadimos a la salsa de vino y frutos colorados, mezclando bien. Antes de poner la pluma ibérica, introduce las patatas en el horno. Mientras tanto, mezcla en un bol todas las especias junto con la salsa de soja y añade medio vaso de aceite de oliva.

La temperatura que alcanza el azúcar cuando hierve es muy alta. Sostenemos a fuego fuerte pero siempre vigilando y removiendo. La salsa debe parecerse a un medicamento, a un caramelo no muy espeso pero si consistente.

Solomillo Ibérico Con Salsa De Mango Y Reducción De Pedro Ximénez

Transcurrido el tiempo he ido creando ciertas novedosas y amoldando otras. Cortamos en trozos los misterios y los pasamos por una sartén bien caliente… Ahora lo colamos para sacar las semillas y las volcamos sobre la reducción del vino y dejamos que cueza unos 10 minutos mucho más para que se integre la fruta con el vino. Cuela la salsa y, si es necesario espesarla un tanto mucho más, redúcela unos minutos al fuego. NombreCorreo electrónicoWeb Almacena mi nombre, e-mail y web en este navegador para la próxima vez que comente.

Receta De Presa De Cerdo Ibérico Con Salsa De Vino Y Frutos Rojos

Si no disponemos, para hacerlo poner en una cacerola 1 litro de agua con una punta de jamón y una estructura de pollo añadiendo una zanahoria y un puerro cuando empiece a hervir. Lo primero que haremos es salpimentar las presas y marcarlas en una sartén para cerrar los poros y que retengan sus jugos en el momento en que las horneemos. ¿Cuántas ocasiones se ha parado a mirar un producto simplemente porque el packaging llamó su atención? Las apariencias importan tanto como el producto en sí; y más si de un precaución obsequio se habla. En Extrem Puro Extremadura lo tenemos claro, por eso, mantenemos la… Metemos la bandeja en el horno precalentado a 180ºC y horneamos durante 20 – 25 minutos.

Acompaña esta presa con unas patatas asadas o fritas y las verduras que mucho más te agraden y tendrás un menú muy extenso. Guarda esta receta para hallarla más de manera fácil en el momento en que la quieras cocinar. Cuece el vino con el azúcar, el clavo y la canela hasta reducirlo a 1/3. Añade los frutos colorados y sigue la cocción hasta que se deshagan. Hoy la variación ha consistido en cocerlas también en el caldo, y no en agua, con lo que cuando las probemos tras fritas van a tener mucho más gusto (ni os imagináis). El jamón ibérico es el producto mucho más habitual y esperado en la gastronomía española, conocido a nivel internacional.

Secreto Ibérico Con Salsa De Vino Y Frutos Colorados

En una sartén rehogamos los frutos rojos, los pasamos por la batidora, los colamos y agregamos a la reducción de vino. Dejamos a fuego retardado para que se incluyan los sabores, apagamos y reservamos. Servidla con unas patatas al romero como señalamos en la receta y vais a ver como triunfáis. Cuando las presas estén a punto, las cortamos en rodajas de medio centímetro . Recogemos los jugos que habrán soltado al cortarlas y los agregamos a la salsa de vino y frutos colorados, mezclándolo bien. Decoramos la fuente de las presas con unas grosellas y espolvoreamos con sal en cristales.

Una vez toman su bonito color oro, las pasamos a una fuente de horno donde las asaremos, sin más ni más ingredientes, totalmente solas a 200 grados a lo largo de minutos. A los 20 minutos se les puede dar la vuelta a fin de que los últimos 15 se hagan por la otra cara. En el momento en que ya están asadas, se retiran del horno pero se dejan en la fuente, tapadas para que los jugos se concentren en la parte.

La pluma ibérica, junto al secreto y la presa, son los tres cortes mucho más codiciados de la carne de cerdo ibérico. Cuando esté bien hecho añadir el vino y cocer lentamente durante 15’ entonces añadir también medio vaso de agua y reservar todo. Dejamos cocer a fuego retardado a lo largo de tres cuartos de hora y ahora tenemos un caldo casero. Solo falta colarlo y sirve para realizar una sopita, un consomé o, como hoy, para una salsa con reducción de vino.