Pote De Berzas Sin Fabes

El siguiente paso va a ser ir pelando y cortando tanto las patatas como la calabaza en trozos no muy enormes. Similar a las que cortamos para llevar a cabo cualquier guiso. Las dejamos en un bol con agua fría.

El día de hoy les cuento de qué manera preparar el pote asturiano, con la receta clásico que ella me enseñó. Me agrada tanto que dudo sobre si lo quiero a la receta de fabada clásico o a las fabes con almejas. Hacemos un sofrito con 1 cebolla bien picada, un ajo y una cucharada de pimentón de la Vera dulce.

El Tiempo En Asturias

Mientras, elaboramos las berzas, quitando el tallo y cortándolas en trozos. En una olla distinta a la de las fabas, las ponemos a cocer con la morcilla. En el momento en que lleven una cuarta parte de hora, las escurrimos y las pasamos a la olla donde contamos las fabas y el compango a fin de que logren finalizar de cocinarse juntas. Reservamos la morcilla hasta el desenlace de la elaboración. Lo que seguramente no tenían los potes asturianos antiguos eran patatas, en tanto que están no llegaros a la península hasta el descubrimiento de América. Eran las castañas e incluso las bellotas las que se incluían al pote para hacer el cocido.

Cuando sacábamos malas notas, y esto era bastante con frecuencia, íbamos castigados con mi padre a La Isla. Un pequeño pueblo del concejo de Colunga que en pleno invierno, la vivienda estaba helada, con las sabanas mojadas por la humedad y la cocina de carbón funcionando. Araceli nos la encendía para templar la vivienda y nos dejaba el pote listo para comer el sábado. Conforme el compango se va cociendo —alrededor de una hora de cocción—, vamos retirándolo. Primero la morcilla y el chorizo y, finalmente, el tocino. Gracias Montse, sí, el pote asturiano es con berza.

Pote De Berzas Con 0% Materia Grasa

El día antes en una cazuela ponemos agua y en el momento en que esté caliente echamos en ella las berzas picadas y las escaldamos, las dejamos escurrir; si hacemos muchas las podemos meter en el congelador. En estación de invierno viene la matanza y con ello el pote de berzas todo lo rico del gochu… Los orígenes del pote, no obstante, «son tan remotos como la documentación permite, lo que debe de situarlos al menos en la Edad Media, aunque haya que presuponerlos muy precedentes».

Almacena esta receta para encontrarla más fácilmente en el momento en que la desees cocinar. El día previo se pone en remojo las fabes, el lacón y el jamón. Por otro lado, escaldamos las berzas. Como manda la tradición, una vez escaldadas fijamos la berza por el tuero y, con la mano, arrastramos la hoja para dividirlas del tallo. Y, tal y como si fuera una patata, con el apoyo de un cuchillo ‘escachamos’ las hojas, logrando de esta forma un troceado irregular. Recibe un dirección de correo electrónico semanal con las novedosas recetas de rechupete.

Las Fabas

Este plato de cuchara, como casi todos los guisos y potajes de legumbres, agradece el reposo para que se asienten bien los sabores. Lo ideal es comerlo de un día para otro, por lo que es bueno cocinarlo la víspera del día que lo desees comer. Como os he dicho, normalmente se hace con restos de fabada, y como resulta lógico el proceso es mas rápido. Habría que poner a cocer solo el compango nuevo, con una hora valdría. Las berzas se hacen igual y en el momento de juntarlo todo con las patatas, pues agregamos el resto de fabada.

En el momento en que las fabes estén listas, echamos por arriba las berzas, jamás del revés ya que se tienen la posibilidad de romper les fabes al manipularlas. Rectificamos de sal si fuese necesario y dejamos hacerse todo junto media hora precisamente. Dejamos las fabes o alubias a remojo, bien cubiertas de agua, des un día para otro. Cuando esté bien rehidratadas las lavamos y las ponemos en una olla. Agregamos además de esto los chorizos, las morcillas y el tocino o la panceta. En el momento en que las fabas pintas lleven aproximadamente 1 hora de cocción, añadimos las patatas, las berzas y la panceta.

Aunque en un caso así no la conseguimos y empleamos repollo blanco. Lo cierto es que no sé si en otras unas partes de Asturias se hace el pote con repollo. Aquí en mi pueblo y aledaños se hace con berza, a la que se asusta en otra olla en agua hirviendo antes de añadirla a la pota del compango. Puedes comerlo ese día pero la recomendación de La Fueya de Tomás es aguardar al mediodía siguiente para disfrutar del pote asturiano. Uno de los trucos que nos señala Covadonga Sánchez, chef de el más destacable pote asturiano de todo el mundo 2019 en La Fueya de Tomás es servirlo reposado. Lo ideal para el pote asturiano es elaborarlo el día previo a su consumo, confiesa, siempre y cuando esto resulte posible.

El Compango

Se trata de una plato fácil de preparar y lleno de sabor, perfecto para recomponer el cuerpo. Cubrimos de agua los ingredientes de forma que quede unos 2 o 3 dedos por encima y encendemos el fuego con la cazuela tapada. Tronchamos o escachamos las patatas y cortamos las berzas. En una olla desprendida ponemos a cocer los 100 gramos de Faba Asturiana junto a la panceta Asturiana por espacio de 60 minutos. Ahora para acabar añade sal y el toque de pimentón.

Desalamos la falmega y el lacón entre 48 y 72 horas. Incluye un salazón muy particular, la famelga. Se trata de una pieza del costillar de la vaca, de su región mucho más magra. Si no puedes encontrarla, no te preocupes, con el resto de elementos te saldrá un Pote de Campeonato. Finalmente dejamos descansar a fin de que el caldo quede espeso y coja cuerpo. El tocino no hace falta pero el jamón o el lacón le pega bien.