Lentejas Con Morcilla De Burgos

Esta vez es el momento de añadir el chorizo y la morcilla que, pese a ser lo que el menor tiempo precisa para hacerse es lo que aportará todo el gusto y la grasa de este característico plato. La primera cosa que hay que llevar a cabo para cocinar unas buenas lentejas con chorizo y morcilla es preparar bien la legumbre para eludir que se quede dura cuando la cocinemos. Para ello es imprescindible tener las lentejas a remojo, al menos desde la noche previo. Es por eso que, en este nuevo artículo de unCOMO te vamos a dar la receta de entre los platos estrella. Te vamos a contar cómo realizar lentejas con chorizo y morcilla a fin de que este invierno logres que tu receta quede especial.

Ponemos las manitas troceadas en cuatro partes cada una en una cazuela exprés con los dos puerros, 3 de los dientes de ajo, el hueso de jamón y una de las cebollas viejas. Salpimentamos, cubrimos con agua, cerramos y, en el momento en que empiece a sonar la válvula, dejamos cocer una hora, pasada la que, reservaremos las manitas y el caldo colado. Ponemos una cazuela al fuego con un chorro de aceite de oliva y pochamos en el de manera lenta la cebolla, el ajo y el pimiento picados muy finamente. A los 15 minutos incorporamos el vino blanco, dejamos achicar todo el líquido y añadimos la salsa de tomate. Removemos bien y añadimos el chorizo y la zanahoria, ambos cortados en medias lunas. Otras cuantas vueltas y ponemos las lentejas, que antes hemos lavado bajo el chorro del grifo y escurrido.

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Sofreímos durante 3 minutos a fuego medio y añadimos un cazo del caldo, reducimos a lo largo de 5 minutos. Terminado el tiempo programado, incorporamos la morcilla frita y programamos 2 minutos, temperatura 100º, giro a la izquierda y agilidad cuchara. Verter el caldo hasta contemplar los elementos y remover. Para iniciar, picar la cebolla, el tomate, el pimiento, la zanahoria y recortar en pequeñas láminas el ajo. Mandar comentarioHe leído y acepto la política de privacidadRed Backlink To Media junta los datos personales solo para uso interno. En ningún caso, tus datos serán transferidos a terceros sin tu autorización.

Crear una cuenta gratis Regístrate en la prueba gratis de 30 días y revela todas y cada una de las recetas de Cookidoo® sin deber. Este es el tiempo que precisas para preparar esta comida. Petitchef te da la posibilidad de planificar tu menú por días o por semanas. Esta receta que comparto aquí es la receta que solía llevar a cabo mi madre, como las hemos comido en el hogar a lo largo de varios años. A excepción del jengibre, que era un auténtico desconocido en nuestros lares. Hoy, todos entendemos ya las cualidades alimentarias que tienen las lentejas.

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En una sartén rehogamos el resto de cebolla hasta el momento en que empieza a dorarse. Retiramos del fuego y añadimos una cucharada de pimentón y una de harina , quitando a fin de que no se quemen. Son tan simples que con poner todo en la olla y olvidarnos van a estar fabricadas una vez que terminemos cualquier otra labor. Además de esto, si hacemos más cantidad de la necesaria lo ideal es reconvertirlo después en una crema tan sólo triturando todo el conjunto, dejando la morcilla aparte como un topping por encima. Pasado el tiempo, es hora de añadir las lentejas ya escurridas. Las incorporamos a la cazuela y las dejamos por lo menos unos 30 minutos, alerta de sacar la espuma que se vaya formando en este tiempo en la área.

Evidentemente, el primero reside en utilizar una legumbre de calidad, en un caso así de pluralidad Pardina que es mucho más pequeña y oscura que la castellana. Ya que estos granos aportan mucha energía y diversos provecho a nuestra salud, en tanto que contienen propiedades como las proteínas, vitaminas, hierro, potasio, entre otros muchos. El día anterior yo dejo las lentejas en remojo toda noche, si bien no es requisito.

Si en el momento en que concluya el tiempo planificado aún están un tanto duras, desarrollar 5 minutos más, a exactamente la misma temperatura y agilidad. En lo que se refiere a la cantidad de agua yo echo 800 g., esta cantidad podéis cambiarla según os gusten más o menos compactas. Si antes de echar la morcilla, veis que están compactas, podéis añadir mucho más agua.

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La noche anterior ponemos las lentejas en un bol con agua fría para que se hidraten y se ablanden un tanto. Realmente con este género de lenteja, y como además de esto en su envase señala, no es necesario ponerlas en remojo, pero yo aun de este modo Cristina lo hace a fin de que después se cuezan mucho más veloz. Alberto Fernández nos trae una receta muy fácil y sencilla con la morcilla de Burgos como ingrediente estrella. Ser útil las lentejas, con el punto de sal y de pimienta que a cada uno le agrade, con los trozos de morcilla por encima y, si queremos, con unas hojas de hierbabuena o menta. De ser preciso, poner en remojo las lentejas durante la noche previo a la preparación. Guarda esta receta para hallarla más fácilmente en el momento en que la desees cocinar.

Alberto Fernández Nos Trae Una Receta Muy Simple Y Simple Con La Morcilla De Burgos Como Ingrediente Estrella

El caldo tiene que cubrir por lo menos 3-4 dedos por arriba a las lentejas. Si las hacéis en una cazuela habitual, en el momento en que rompa a hervir habrá que bajar el fuego hasta dejarlo suavísima y cocer las lentejas a lo largo de minutos aproximadamente, controlando que si se quedan sin caldo tendremos que añadir más. Al principio lo recomendable es taparlas a fin de que se concentre el vapor en la olla. Subimos un tanto el fuego y cuando comience a hervir fuerte, tapamos, bajamos el fuego y cocinamos las lentejas a fuego bajo a lo largo de minutos. Pasado el tiempo, salpimentamos, mezclamos suavemente y probamos para saber si están agradables.

El Territorio En El Plato

Cuando comience a hervir bajamos el fuego a la mitad , cocemos durante media hora des espumando para dejar un caldo limpio. Por otra parte elaboramos una sartén con un dedo de aceite de oliva y cortamos la morcilla en rodajas. Cuando el aceite esté ardiente freír la morcilla por los 2 lados, hasta el momento en que esté bien crujiente por ambos. Retirar la morcilla y dejar sobre un papel de cocina a fin de que pierda el exceso de aceite.